miércoles, 26 de marzo de 2008

Sobre la soja, algunos números y un poco de historia reciente

La rentabilidad promedio por producir soja es hoy 29 por ciento mayor que hace cinco meses. Esto se debe a que los precios de los granos se dispararon y la suba de las retenciones sólo menguó en parte las ganancias extraordinarias del campo. Más de la mitad de la siembra del país se concentra en la soja.
Según datos de la Secretaría de Agricultura, en octubre, con un nivel de retenciones del 27,5 por ciento, una hectárea de soja en la provincia de Buenos Aires dejaba una utilidad promedio de 1.404 pesos. En febrero, ya con un arancel del 35 por ciento, los productores bonaerenses llegaron a ganar 2.240 pesos. Con las nuevas retenciones móviles, que hace unos días se situaban en un 43,38 por ciento, ganaron 1.826 pesos, un 29 por ciento más que hace cinco meses. Por otro lado, las retenciones móviles les aseguraron a los productores mantener una rentabilidad siempre superior a la de octubre último.
La retención es una medida de política fiscal que redistribuye la renta. Es decir, beneficia a todos, representa más hospitales, más escuelas, más agua potable, más cloacas, más pavimento, en definitiva: más progreso para millones de argentinos que aún se encuentran sumergidos en la pobreza.
La medida se tomó por primera vez durante el gobierno de Eduardo Duhalde para financiar los planes sociales. Antes de la disposición, las entidades del campo habían ofrecido un único aporte voluntario de 1.500 millones de pesos poniendo como condición para el desembolso que no les aplicaran retenciones. “Queremos colaborar con el país”, decía el entonces titular de la Sociedad Rural, Enrique Crotto. La jugada “caritativa”, que contaba con el guiño de varios obispos católicos, no prosperó y el 4 de marzo del 2002 el ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov, anunció la aplicación de un 10 por ciento de retenciones para los productos primarios y 5 por ciento para las manufacturas agropecuarias. Los dirigentes rurales afirman desde entonces lo mismo: que las retenciones dejaran sin rentabilidad al campo y provocaran una brusca caída de la producción. El mismo argumento lo repitieron todas las veces que el Gobierno decidió subir la alícuota. Sin embargo, los pronósticos apocalípticos no se cumplieron. Los sojeros aumentaron la producción de manera espectacular incentivados por el tipo de cambio alto y la suba de los precios internacionales.
Desde entonces, el boom se reflejó en el fuerte crecimiento de la venta de cosechadoras y tractores y en la acelerada regularización de los créditos bancarios. En 2002 la producción primaria tenía el 53,7 por ciento de sus créditos en situación irregular y en 2005 ese porcentaje había caído al 8,9 por ciento (ahora está en 2,2). Otro indicador fue el precio de los campos, que se duplicó en dólares durante el mismo período.

10 comentarios:

Francisco de Zavalía dijo...

Las renteciones son pésimas por varios motivos:

a) No se coparticipan: y sólo por eso deberían ser condenadas por cualquiera del interior.

b) No diferencian entre grandes y pequeños productores.

c) No diferencian entre productores más o menos alejados de los puertos: al productor Tucumano, mucho se le va en flete.

d) Sonará ingenuo a esta altura. Pero los impuestos los crea la Cámara de Diputados y no el Ministro de Economía.

Además, el campo no es el único favorecido por "ganancias extraordinarias". El matrimonio presidencial aumentó su patrimonio en millones y para ellos no hay retenciones. Y si bien no tienen 4x4 su hija si es dueña de un mini cooper.
Igual, me gusto su artículo. Ya me asustó el grado de enfrentamiento que se vive.

Javier Noguera dijo...

Bueno amigo, en esto diferimos radicalmente. Creo que las retenciones a las exportaciones son una medida de estricta justicia distributiva, donde se saca dinero de un sector que viene teniendo ganancias "extraordinarias" a costa de un modelo económico que sostenemos todos los argentinos y se lo vuelca en el que más lo necesita. Eso está bien, al menos es mi criterio.
O cómo se explica, por ejemplo, que el precio del barril de petroleo en Argentina esté a mitad de precio de su cotización internacional, o el tipo cambiario que sostenemos con esfuerzo todos los argentinos. Muchos de los que golpean cacerolas por estos días aparentemente no lo saben.
Ningún gobierno serio puede dejar que se produzcan estas asimetrías. En lo países más modernos del mundo las estrategias de desarrollo económico tienden siempre al equilibrio, más en uno como el nuestro, donde la brecha entre ricos y pobres es tan amplia. Habría primero que definir qué es un agricultor mediano y uno chico (lo cual ya es todo un tema), y avanzar (como lo ha venido haciendo el gobierno nacional) en políticas más profundas para ayudarlos, que en la mayoría de los casos no pasan por la cuestión tributaria. Coincido sí, en la situación particular que atraviesan nuestros productores que deben sostener el precio del flete como un costo diferencial del resto de los productores de la pampa húmeda, que tienen en la puerta de sus campos el puerto.

LamarK dijo...

Vamos por órden.

@Francisco,

Que los fondos no se coparticipen no es un problema. De este modo el dinero se puede adjudicar a diferentes presupuestos sin tener que estar atado a un porcentaje a cada provincia. Son fondos nacionales de los cuales la nación puede disponer libremente en beneficio de sectores más castigados.


@Javier:

Me gustó mucho el artículo y coincido con tu mirada. además el sector que se encuentra haciendo medidas de fuerza de algún modo está bancado por sectores "ya conocidos" como son la sociedad rural. Creo que todos sabemos qué pasó cuando estos señores salieron a respaldar a alguien, ya sean a militares o a Ministros. Encima ahora parece que no hay más grandes terratenientes y todos son pequeños productores de no más de 20 hectáreas. ¿cosa rara no?

Francisco de Zavalía dijo...

Lamark, entiendo tu punto pero el punto, valga la redundancia, es que somos una república representativa y federal.
Las retenciones violan la división de poderes, no fueron dispuestas por nuestros legitimos representantes (en el caso, repito, los diputados) y son unitarias.
Respecto a tu punto, creo que los municipios y las provincias conocen (por lo menos mucho más que un ministro en Capital), donde corresponde asignar mejor los recursos.
Respecto a tu otro punto, me parece peligroso descalificar al oponente. La sociedad rural tiene tanto derecho a protestar como los piqueteros (aunque ninguno, creo, tiene derecho a cortar rutas).
Me parece mucho más productivo el llamado al dialogo de los gobernadores (de Cordoba, Tucumán), que la intransigencia de los otros actores.
No juguemos con fuego.

Javier Noguera dijo...

Hola Fede, qué gusto verlo a usted también por aquí. Me parece que la situación política del país nos abrió varios temas de debate de la agenda política "grande" que llevaba años sin discutirse en este país. Lo cual es lógico, venimos escapando del infierno. Administrando un Estado en emergencia.
Pero de pronto el gobierno dispone el aumento en las retenciones a la soja y la disminución de la alícuota del maíz y el trigo, los chacareros reaccionan, y eso nos obliga a plantearnos ¿cómo se distribuye la renta? ¿Qué modelo de país queremos? En el medio, ¿quién y cómo se administran esos recursos?
Eso está bueno, pone las cosas en blanco y negro y obliga a tomar decisiones y a avanzar.
Me parece difícil que el gobierno hubiese podido dar una pelea tan dura como la que está librando sin la solvencia económica que tiene sobre sus espaldas.
Pero insisto, lo más interesante: se abre un tiempo de debate de ideas.

Orlando Figueredo dijo...

Dr. Noguera, me gustaría que Ud. como abogado que es, haga una reflexión sobre el punto d) de los que escribió el Sr. de Zavalía.
Los tributos sólo pueden ser creados por la cámara de diputados. Y la constitución es clarita en lo que a la transmisión de superpoderes al Poder ejecutivo se refiere:

Artículo 29- El Congreso no puede conceder al Ejecutivo nacional, ni las Legislaturas provinciales a los gobernadores de provincias, facultades extraordinarias, ni la suma del poder público, ni otorgarles sumisiones o
supremacías por las que la vida, el honor o las fortunas de los argentinos queden a merced de gobiernos o persona alguna. Actos de esta naturaleza llevan consigo una nulidad insanable y sujetarán a los que los formulen, consientan o firmen, a la responsabilidad y pena de los infames traidores a la Patria.

Le recomiendo también leer el art. 75 inc. 2 y 3 de la Constitución Nacional.
Si Ud. sigue considerando que las retenciones son justas, supongo que considerará necesaria una reforma constitucional; pero mientras tanto, ¿no sería correcto respetar la vigente hasta tanto no se la modifique?
Espero su respuesta, muchas gracias.

Javier Noguera dijo...

Gracias Orlando por el comentario. Resolví describir brevemente el momento histórico en el que nacieron las retenciones porque considero que el marco histórico gestó claramente la emergencia.
Difícilmente, por la situación de precariedad política en la que se encontraba Duhalde, se hubiese encontrado la forma de que este tema pase por el Congreso.
Por caso, fijate que está pasando ahora que se han impuesto retenciones móviles (que les garantizan a los productores las ganancias de octubre como base) y con qué virulencia han reaccionado. Han parado virtualmente al país y se enfrentan con audacia a un gobierno fuerte, que cuenta con 50.000 millones de pesos de reserva y una tremenda legitimidad política. Es poco común ver reaccionar favorablemente al que se le va a sacar dinero. Era razonable entonces la reacción.
Volvamos al punto de partida, ¿Cómo lo imagina entonces a Duhalde, en el momento en que gobernó, somentiendo este tema al Congreso?
En un futuro cercano seguramente será trabajo de los parlamentarios nacionales reglamentarla y terminar de ajustarla a derecho. No creo que corramos el riesgo de caer en la tiranía por ello.
No se olvide Orlando que todavía administramos un Estado en Emergencia, que no ha terminado de resolver problemas básicos de la población, como por ejemplo: la salubridad básica, en muchos puntos del país.
De todas maneras quiero decirle que he seguido con atención el discurso de los líderes del campo y no he escuchado a ninguno de ellos sostener argumentos similares. No los veo muy preocupados por la Constitución a los chacareros.
Pero en lo crucial, la decisión política es correcta. La adoptaron todos los países que tuvieron una alza desproporcionada de los precios internacionales de la materia prima que producen. Véase por ejemplo lo que hizo nuestro vecino Chile con el cobre.

Orlando Figueredo dijo...

Entiendo que Duhalde se haya visto en la obligación de tomar una medida semejante.
Pero según el gobierno nacional, el modelo de los últimos 5 años fue brutalmente exitoso y no se cansan de repetir cuánto creció el país ni cuánto disminuyó la pobreza. En caso de ser estos datos verdaderos, ¿por qué seguimos en emergencia? Si mantenemos la emergencia mientras haya pobres o desigualdad, directamente eliminemos el poder legislativo, ya que la emergencia durará para siempre.
Con respecto a los reclamos de los chacareros, es un tanto obvio que no hablen de la Constitución porque ellos no saben del tema. Saben que trabajan y que les quitan lo que ganan. Los que deberían hablar de la constitución son abogados y políticos que son los que saben del tema. Los chacareros se limitan a defender lo que le enseñaron desde la primaria que eran sus derechos.
Es por eso que le digo que si Ud. cree que las retenciones son justas lo que deberían impulsar es una reforma constitucional. Pero hasta tanto no se la consiga, debería cumplirse lo que dice la vigente.
Saludos.

Javier Noguera dijo...

Orlando, ya que insiste, voy a darle una respuesta como abogado. Los derechos de importación y exportación son anteriores incluso a la conformación de nuestro país. Nuestra Constitución Nacional, en el art. 4 dice: "El Gobierno Federal provee a los gastos de la nación con fondos del Tesoro Nacional, formado del producto de derechos de importación y exportación...". El art. 75 establece como primera función del Poder Legislativo "Legislar en materia aduanera. Establecer los derechos de importación y exportación", esto se hace a través del Código Aduanero, que a su vez delega en el Ejecutivo, en su artículo 755, la posibilidad para gravar, desgravar, modificar derechos y conceder exenciones referidas a los impuestos a la exportación.
De hecho, en los considerandos de la resolución 125/08 del Ministerio de Economía y Producción (la que estableció las retenciones móviles), se aclara expresamente que la medida se adopta en función de lo previsto por el Código. Ello, en un todo conforme a derecho.
Ni usted ni yo tenemos como función en este sistema jurídico declarar la inconstitucionalidad de las normas. Son los jueces lo que tienen esa responsabilidad y hasta donde sé, ningún juez de la Nación ha declarado inconstitucionalidad alguna, muy por el contrario: hasta aquí los jueces rechazaron todas las medidas planteadas en ese sentido por el sector agrario. Con esa lógica funciona el Estado de Derecho, aquí y en todo el mundo. Asi que no veo por qué debería reformarse Constitución alguna. Fin de la historia y de la discusión jurídica.
Pero no me animó a escribir este blog sostener posturas intransigentes. Muy por el contrario, y es por eso que mi enfoque vuelve a ser político. Y aquí una aclaración: la política y el derecho son categorías diferentes, no deben confundirse. El marco referencial de la política siempre es más amplio y excede ampliamente al jurídico. Eso lo entendieron perfectamente los chacareros, se lo aseguro, sino habrían ocurrido a la Justicia y no a cortar rutas.
No comparto con usted Orlando su visión conformista de la política cuando sostiene que "Si mantenemos la emergencia mientras haya pobres o desigualdad, directamente eliminemos el poder legislativo, ya que la emergencia durará para siempre". Creo que el mundo moderno puede exhibir excelentes ejemplos de luchas eficaces en contra de la pobreza. Nuestra Constitución, le recuerdo, establece la igualdad de oportunidades como principio rector de la sociedad y eso no está ocurriendo en muchos rincones de nuestro país. Jeremy Rifkin, en "El sueño europeo" nos habla del nuevo paradigma de la sociedad europea: Igualdad de resultados. En mi criterio, la política no debe abandonar jamás la lucha por mayores niveles de igualdad y de libertad.

Cristobal Ziguilist dijo...

Lmark... vos de cis "Que los fondos no se coparticipen no es un problema..." y que "De este modo el dinero se puede adjudicar a diferentes presupuestos sin tener que estar atado a un porcentaje a cada provincia" ...
Te explico que lo recaudado por medio de estas retenciones van a parar al TN (tesoro nacional), obviaemnte que por ello, no se tiene que rendir cuentas a nadie...

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