domingo, 15 de junio de 2008

Por el fin del salvaje lock out

Luego de casi 100 días de protesta de la patronal rural, que por no estar de acuerdo con la política económica del gobierno mantiene cortadas las principales rutas del país, la gendarmería le pidió ayer tres veces al grupo que lideraba Alfredo de Angelis que despeje la ruta 14, en Entre Ríos. La intransigencia terminó con la detención del dirigente agrario y de otros que lo acompañaban. Ante esto, la patronal subió la apuesta y extendió la protesta por todo el país. Días políticamente intensos.

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Frente a la radicalización de la medida, la Plaza de Mayo se llenó anoche de partidarios del gobierno que salieron a apoyar a la Presidenta y exigieron que se termine el lock out. Néstor Kirchner comenzó allí a explorar los espacios públicos de la militancia de a pie y así definir con los hechos el rol que jugará su liderazgo en el PJ en adelante. En la foto, el ex presidente es acompañado en la plaza por Juan Cabandié.
Durante la semana la medida de fuerza de los ruralistas se había agravado, seis camiones que transportaban combustible en la provincia de Entre Ríos fueron atacados a balazos y piedras por los integrantes de un piquete cercano a la ciudad de Victoria. La policía entrerriana identificó a Jorge Bussi, un transportista y productor rural de Entre Ríos, sobrino del ex general Antonio Bussi, como una de las personas que participó de los ataques.




Al ver las imágenes de ayer de De Angelis detenido (a la izquierda), no pude evitar recordar la foto que había subido mi amigo Aldo Jarma a su blog bajo el título "La ideología del piquete", mientras era detenido en Capital Federal. En efecto, se trata de la misma persona que contribuyó con su intransigencia a mantener bloqueado (desde hace dos años y medio) el principal paso fronterizo con Uruguay, situación que tensiona al máximo la relación con Uruguay y pone en jaque toda la construcción del Mercosur. Los cortes nacieron en Gualeguaychú por la instalación de Botnia en Fray Bentos, pero la pastera funciona con normalidad desde el año pasado y la medida se mantiene. La crisis de liderazgo del campo, un mundo repleto de grupos que se definen como autoconvocados, que responden sólo al mandato de sus propias asambleas, alejadas de cualquier sentido orgánico, erigió un emergente hecho a su medida.
De angelis expresa además con crudeza el pensamiento de un sector que ha dejado de entender razones. Hace unos instantes aseguró que los sojeros trabajan a pérdida (sic) y "que a los hospitales lo paguen otros". Antológico.

Hoy no existe otro escenario que la continuidad del sistema democrático, y en una república no se admiten las patotas. Nadie tiene derecho a que su protesta afecte la circulación de personas y bienes por el país. Nadie tiene derecho a desabastecer de alimentos a la gente por su protesta.
Los productores de soja tienen que levantar la medida de fuerza y entender que no se reclama de esa forma. Tienen que dialogar en serio y comenzar a transitar por la senda de una sociedad más civilizada.

2 comentarios:

Seba dijo...

Muy bien Javier. A no aflojar. Abrazo, Seba

Francisco de Zavalia dijo...

Casi totalmente de acuerdo.
El problema es que este gobierno legitima algunos patoteros (el inexplicable D'Elia) y no a otros (El bonachon De Angelis). Crítica algunos cortes (ruta 14), y permite y apoya otros (el de Botnia). Acusa de no respetar la ley y el orden y es el primero en incumplirla: pese a lo que dijo el Jefe de Gabinete ayer, las rentenciones son un impuesto y por tanto ellas deben ser fijadas por el congreso y no, por decreto, por un ministro.
Lo que si comparto es que el campo tampoco tiene la razón, existen métodos y formas para protestar. Acogotar al país no es una de ellas.
¿Cómo salimos de esto? Política, grandeza y humildad. Lamentablemente ninguno de los actores de este conflicto demostró, hasta ahora, tener si quiera un poco de ellas.

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