sábado, 22 de noviembre de 2008

La muerte en vivo, una paradoja argentina

Hugo Asch es periodista de Perfil, fue mi jefe de redacción hace muchos años y aprendí mucho de él. Hugo es un tucumano por adopción, ha mamado y relatado sus historias y personajes como ningún extranjero contemporaneo lo ha hecho en estas pampas. Hoy Hugo me contó por mail que "Mario Ferreyra era un salvaje. Puro instinto, dividía al mundo en blanco y negro, ellos y nosotros, lo bueno y lo malo. Era incapaz de dudar, y mucho más de improvisar frases a lo Aldo Rico: “La duda es la jactancia de los intelectuales”.

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Ni loco. Cuando era un policía joven aprendió a dirimir las cuestiones cosiéndose a balazos con los que lo enfrentaban, siempre al frente de su tropa. Durante los años del Proceso, fanfarrón y temerario hasta lo insensato, se sumó gustoso a los grupos paramilitares. Por eso se lo iba a juzgar ahora, cuando decidió terminar la cosa en su ley, apretando por última vez el gatillo, su viejo amigo. Se mató atrincherado en el tanque de agua de su modesta casa, resistiendo el allanamiento de los gendarmes que venían a buscarlo. Todos esperaban un show mediático menor, con gritos, insultos y empujones; pero terminaron en estado de shock, con la sangre helada por el horror.
Era inevitable. Tenía que pasar en Tucumán, la tierra de la desmesura. Y en vivo por Crónica TV, claro.
Primero se vio todo sin editar, así como había llegado. El Malevo hablaba mirando a cámara. Bla bla, esta causa está inventada, bla bla, me persiguen injustamente, bla bla, no pienso entregarme. Sugirió que los gendarmes afinaran su puntería y procedieran militarmente: de otra manera no pensaba bajar de allí arriba. Cuando vio que entraban, saludó a su mujer –“Me despido, María” dijo, solemne– y... bang. El tiro le entró por la sien. Un segundo después lo bañó la sangre.
Lo vio el país, en directo. Un suicidio por televisión y en directo, tal como lo planeó el conductor Howard Beale para subir el alicaído rating de su programa –el actor Peter Finch ganó un Oscar póstumo por ese personaje– en la fascinante Network, dirigida por Sydnet Lumet en 1976. Finalmente sucedió.
El Malevo Ferreyra ya era un mito en Tucumán cuando las cámaras lo hicieron célebre en 1994. Le iban a dar perpetua por un triple crimen en el que liquidó a una banda de “choros”, como tantas veces había hecho. En Tribunales, un amigo le alcanzó una granada y el hombre se mandó a mudar, (el momento de la foto). Lo buscaron durante días. Lo encontraron en medio del monte, en un paraje perdido de Santiago del Estero llamado Zorro Muerto. El Malevo sobrevivió comiendo raíces, cazando animales y durmiendo en una tapera, en compañía de su novia adolescente. Camisa negra, ese sombrero medio panameño que le encanaba usar aunque poco tiene que ver con la zona, se sentía Gary Cooper en La hora señalada. Un héroe popular. Lo era, a su modo. Una leyenda, un justiciero estrafalario capaz de confundirlo todo; justicia, equidad, razón. Se reía de los límites.
En el Penal de Villa Urquiza era el reo estrella. Ídolo de los carceleros, vivía en una casita con techo de chapas, bien separado de los delincuentes que lo odiaban pero seguían teniéndole pánico. Posó sonriente, con sus loros y abrazado a su mujer, para una tapa del dominical que yo dirigí por algún tiempo, allá. Terminaba 1995. “Sé que voy a salir”, fue el título. Ferreyra recibía gente, hacía asaditos, recibía regalos. Esperaba un indulto que Bussi jamás firmó. Le redujeron la pena un par de veces y empezó a salir con permiso, pero jamás lo abandonó la sensación de haber sido usado. Los militares nunca fueron sus pares. Se sentía –muy a su estilo– un verdadero policía. Podían llamarlo asesino, pero jamás ladrón. Eso decía él, a veces.
Era simpático. Alguna vez aceptó una producción periodística bastante loca y pretenciosa: investigar desde la cárcel para mi diario el terrible asesinato de un jovencito después de una trifulca a la salida de un baile en Yerba Buena. Una idea muy al estilo de los Seis problemas para don Isidro Parodi, los cuentos policiales que Borges y Bioy Casares escribieron bajo el seudónimo de Honorio Bustos Domecq. Ni idea tenía el Malevo de ambas cuestiones, pero lo hizo. Posó, muy serio y concentrado; revisando documentos, testimonios y fotografías de la escena del crimen. Nada resolvió, es cierto, pero puso el mayor de sus empeños.
Bang. Ahora la repetición está disimulada bajo un enorme cartelón donde se lee la palabra “balazo” y “exclusivo”. Es notable como en televisión todo se banaliza. Ahí va, de nuevo. El ruido seco, un “no” tardío y tembloroso dicho por una mujer, gritos, llanto.
No es dignidad la palabra más adecuada para un tipo así. Es incómodo sentir esta sensación parecida al respeto por un salvaje que ha matado y se ha matado con similar frialdad. Debería haber un concepto más exacto, menos perturbador, pero juro que no lo encuentro.
Difícil misión la mesura en la desbordante Tucumán, donde la Argentina aparece así, tan brutal, sin nada de maquillaje.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Primer foro de Sociedades Digitales

La semana que viene se hará en Buenos Aires la primera edición del Foro de Sociedades Digitales, será entre el 20, 21 y 22 de noviembre, en el auditorio de la Cancillería Argentina. El motivo del encuentro que organiza la Fundación Generación Libre es intercambiar experiencias sobre proyectos digitales en marcha y reflexionar sobre el impacto de las nuevas tecnologías en la sociedad. Entre los expositores estarán Enrique Meyer, secretario de Turismo de la Nación, Fernando Fraguío, secretario de Industria, Osvaldo Nemirovsci, director de Argentina Aeropuertos 2000 y especialista en comunicaciones, Eduardo Betas, creador y director de Diario de Gestión, Vanina Berghella, periodista y blogger, participó en la planificación de Clarín Blogs, Santiago Reboreda, periodista y codirector del sitio Politicargentina.com, Esteban Campero, sociólogo y director de la Unidad de Vinculación Tecnológica de la Universidad de San Pablo T de Tucumán, Susana Finquelievich, presidenta de la asociación civil Links, Eduardo Fleming, director del diario Hispano de Argentina, Sol Tischik, coordinadora de Noticias de NoticiasLA.com y Leandro Vidaurre, director de Legales de la Secretaría de Industria, entre otros. Expondrán también los españoles José María Perez, Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Gijón, Rosa Jiménez Cano, periodista especializada en temas tecnológicos de el diario El País, César Calderón, especialista en el uso de las Nuevas Tecnologías en el activismo político y empresarial y Verónica Ruiz, una de las fundadoras de LasIdeas.es. De Chile estarán Andrés Durán, arquitecto que trabaja en logística y diseño de redes ciudadanas en Internet y de Ecuador, Diego López Olivares, ingeniero en Computación y docente de Sistemas Multimedia y Realidad virtual y Diego Herrera, gerente de una empresa de desarrollo de tecnologías para la participación ciudadana en Internet. Me tocará abrir el seminario y al motor del encuentro y director Ejecutivo de la Fundación, Seba Lorenzo, cerrarlo.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Primer paso

Hoy se dio el primer paso para que la plata de las jubilaciones de los trabajadores argentinos deje de entrar a las cuentas de los banqueros y gerentes del fracasado sistema financiero, al que se había quedado anclado todo nuestro sistema previsional desde los 90. La Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto que pone fin al régimen de capitalización privada en nuestro país.
Para ello, a diferencia del trato dado en el trámite parlamentario de las retenciones móviles, el gobierno se mostró más flexible y desarrolló una estrategia diferente: el proyecto oficial se abrió a las propuestas de la oposición que también queria terminar con el viejo sistema y agregar sus puntos de vista. El gobierno logró armar así en el recinto un arco de centroizquierda con la CTA, el SI, Proyecto Sur y el socialismo que apoyaron el proyecto. Hasta el ombudsman de la tercera edad, Eugenio Semino, estuvo a favor de la ley. Estuvo por supuesto también la otra oposición, sosteniendo el ideario neoliberal .
Las AFJP han demostrado en la práctica que han sido una enorme estafa previsional. Casi ninguna de las promesas fue realidad para los trabajadores jubilados o próximos a jubilarse. Ni lo serían nunca en el futuro, como lo demuestra la experiencia de casi 30 años del sistema chileno, que ya alcanzó su etapa de maduración y permite observar en forma rotunda su fracaso. Las movilizaciones en contra de la sanción de la ley fueron mínimas. La aparición en escena de un puñado de dirigentes que representó a casi toda la Mesa de Enlace puso al desnudo el mal momento que atraviesa la otrora todopoderosa sindical empresaria. Por su parte, la Federación Agraria anunció a través de Eduardo Buzzi su aval al sistema de reparto sin dar explicación alguna a sus aliados. Una nueva causa sumó a sus luchas histéricas el entrerriano Alfredo De Angeli que esta vez lo sacudió la ausencia de flashes.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Cambio de piel

El pueblo norteamericano acaba de elegir a Barack Obama para liderar el proceso político más difícil de su historia moderna. Al retraso de la competitividad de su industria (que arrastra desde la década del 70), y que viene haciéndole perder a buen ritmo parcelas cada vez mayores del mercado mundial en manos de los europeos y de los asiáticos, se le suma la mayor catástrofe que haya conocido el capitalismo: el derrumbe de su mercado de capitales. A este paquete endemoniado viene atado el tremendo desprestigio internacional que ha cosechado la gestión belicosa de George W. Bush; que se ocupó de destruir más de tres siglos de juridicidad internacional (desde la paz de Westfalia) para promover la noción de guerra preventiva, apoyado en el concepto del Destino Manifiesto de la superioridad norteamericana. El absurdo legado de la era Bush a un país que se construyó sobre los postulados de la libertad.
El elegido de las urnas sabe claramente que está en cuestión el liderazgo político y económico de Estados Unidos en un nuevo escenario internacional, y hasta aquí sólo demostró que es dueño de un discurso impecable, y que actua convencido de la fuerza transformadora de las palabras. Ha sabido utilizarlas mucho mejor que sus oponentes: los vocablos "Change" (Cambio) y "Hope" (Esperanza) fueron los elegidos por Obama para hablar con tono intimista, a veces casi al oido de los votantes norteamericanos. Con su retórica enfrentó al establishment al proponer romper con "la tiranía del petroleo" y un cambio en el paradigma energético.
Su principal propuesta económica gira en torno a un ambicioso plan de innovación tecnológica para dinamizar la economía, que con la inclusión digital, promete mejorar la competitividad de las empresas norteamericanas. Quiere cambiar el modelo productivo de su economía por uno que asegure el intercambio gratuito de información a través de Internet y utilizar la tecnología también para reducir los costos de la seguridad social, promover el desarrollo de energías renovables y mejorar la seguridad. En definitiva, montarse sobre la revolución tecnológica.

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El Predicador

Para llegar hasta aquí Obama ha demostrado ser un buen predicador, un líder emocional, flexible y pragmático y ha sorteado una campaña caracterizada por la utilización constante de publicidad negativa. La sonrisa permanente, el estilo del vestuario y su lenguaje corporal lograron lo que buscaba: conectarse emocional y estéticamente con la leyenda del cambio en la política norteamericana, los Kennedy.
A ello se le sumaron las ventajas de las herramientas tecnológicas que supo utilizar con absoluta destreza.
Fue un miembro más de la Generación Y o Generación Einstein, los jóvenes de entre 15 y 30 años que empatizaron rápidamente con el mensaje político y las herramientas de difusión. Así, las redes sociales le dieron una gran capacidad de comunicación y de movilización y revolucionó también el uso de los mensajes de texto para la acción política como una pieza básica de su campaña en red. El ARTivismo fue también un fenómeno muy importante de la nueva comunicación política que empujó a la cima a Obama en esta campaña. Grafistas, diseñadores, artistas plásticos y digitales, cineastas, músicos, compositores y cantantes sumaron sus esfuerzos para conseguir productos de gran calidad y de gran impacto mediático y global con el apoyo de redes digitales. Una muestra de las mejores creaciones es el sticker Obama-Hope del diseñador Shepard Fairey, un excelente trabajo icónográfico que fue reproducido por medios de todo el mundo.
Por si le faltara expresar un rasgo de humanidad, en plena campaña murió su abuela y pudieron verse en vivo y en directo sus lágrimas, tanto como su temple.
La Guerra de la Ceseción, que sacudió de tal forma los cimientos culturales de la política norteamericana que hizo que republicanos comenzaran a pensar como demócratas y viceversa, no fue una guerra por la libertad del hombre negro. En el fondo se trató de una lucha entre dos modelos económicos: el industrial-abolicionista del norte contra el agrario-esclavista del sur. Un valioso antecedente para recordar cuáles son los intereses que mueven al país del norte.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Presidenta escritora

El mes pasado Cristina Fernández arrancó con la práctica de dedicarle editoriales a los diarios provinciales. Primero fue el diario "Noticias de la Costa", de Viedma, Río Negro, y luego "La Mañana", de Formosa. Hoy la Presidenta escribió para el matutino La Gaceta de Tucumán. Hecho inédito. En su columna destacó el valioso aporte de los ferrocarriles y de la educación pública a la consolidación del Estado. "Los ferrocarriles se convirtieron en la herramienta más poderosa para afirmar la presencia nacional en las regiones más aisladas, así como la educación fue determinante a la hora de forjar la identidad del país. Fue desde el naciente Estado nacional que se diseñaron e implementaron las políticas públicas que forjaron el perfil económico, social y productivo de la Argentina de entonces", dijo la Presidenta.

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"En sus inicios, el diseño del entramado de las vías férreas respondía pura y exclusivamente a la lógica exportadora de Gran Bretaña y de la ciudad puerto. Durante casi todo el siglo pasado el ferrocarril estatal unió antiguas ciudades y estimuló el surgimiento de nuevos pueblos, aun en las zonas más remotas de nuestro país. El paso del tren significaba mucho más que un medio de transporte. Era el lazo de comunicación e intercambio entre los propios argentinos y del país con el resto del mundo. Así nació y se forjó Tafí Viejo. Su crecimiento estuvo íntimamente vinculado al desarrollo de la industria ferroviaria en los antiguos galpones de los talleres ferroviarios", dijo CFK.
La última película de Pino Solanas, "La próxima estación", recrea la historia de nuestros ferrocarriles y es una buena sintesis de nuestra historia contemporanea.

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