lunes, 26 de enero de 2015

Por un Tafí Viejo Moderno con Cultura y Trabajo

Lo que sigue es una serie de tres textos para la reflexión y la acción que hicimos a lo largo del 2014 y comienzos de éste con el aporte de los vecinos de Tafí Viejo.

El trabajo contempla apenas las líneas directrices: las primeros pasos de un camino a seguir.

Expresa nuevas expectativas y sueños colectivos antiquísimos. Y transmite con certeza que sólo será realizable haciendo que el gobierno municipal trabaje de manera más directa con las demandas de su comunidad.

El primero hace foco en el Trabajo, el segundo en el Desarrollo Urbano y Ambiental, y el tercero nos pone en Perspectiva Histórica y Cultural. Con estas acciones promovemos un Tafí Viejo Moderno, con Cultura y Trabajo.

Sobre el Trabajo

La realidad del trabajo hoy en Tafí Viejo es dramática. Apenas el 5 por ciento de las empresas que funcionan en Tafí son industrias, entre las que se incluyen la citrícola, plásticos y ferroviaria, según la estadística oficial. El 70 por ciento de las empresas inscriptas en Rentas Municipales son comercios dedicados al menudeo de comida, ropa, medicamentos y repuestos del automotor, con su correlato en servicios de transporte y gastronómico, que agrupa al 26 por ciento de las empresas. Ambos rubros concentran la mayor cantidad de empleo, seguido por el sector público y el rural. El sector industrial sólo emplea al 7 por ciento de los taficeños, ese índice es como media el doble en los municipios del Gran San Miguel.

Es tiempo de cambio

El desafío más importante que tiene por delante el gobierno municipal de Tafí Viejo es revertir esa matriz productiva generando trabajo genuino. Tarea a la que debe asociarse con la Provincia, la Nación, los emprendedores taficeños y con las organizaciones intermedias del sector. Pero debe tener el impulso decisivo y constante del gobierno municipal, la primera ventanilla del Estado, desde el primer día liderando la iniciativa para generar más y mejor trabajo.

Lo que siguen son propuestas concretas para revertir la tendencia partiendo del concepto y la visión de que el trabajo dignifica al ser humano y es el más importante ordenador social.

Trabajo Industrial

Promovemos el trabajo industrial en todas sus formas, porque es como se agrega valor a la materia prima, porque en esta modalidad de trabajo aplicamos conocimiento (ciencia y técnica) pero fundamentalmente porque ese proceso genera empleo. Los modelos más exitosos de desarrollo del mundo moderno se cimientan en el trabajo industrial.

Mucho es lo que puede hacerse en esta dirección con sólo compararse con lo que otros municipios en condiciones similares sobre el Oeste ya vienen haciendo. Lules, Famaillá y Monteros promovieron la radicación de Parques Industriales en sus territorios y lograron así que numerosas empresas de la propia provincia y de afuera se establezcan allí.

Las empresas se afincan en los lugares en las que están cómodas y son tratadas bien, y Tafí Viejo tiene todo para hacerlo. Dispone de accesibilidad directa a las principales vías de comunicación y a la Capital, disponibilidad de terrenos, energía suficiente, servicios sanitarios que tenemos que mejorar, conectividad y mano de obra calificada, y muy calificada. Tafí Viejo debe transformarse en un destino ideal para cualquier empresa que busque ampliar sus operaciones, mejorar sus instalaciones o iniciar aquí sus negocios.

Tradicionalmente un Parque Industrial presupone la ocupación de un predio que se urbaniza, y que se afecta exclusivamente al uso de empresas que comparten en consorcio servicios y gastos comunes. Esta forma de organización es muy efectiva para las propias empresas, y para las que ofrecen servicios industriales y también para el municipio que concentra allí una demanda específica, por ejemplo, la recolección de residuos industriales. Es así como se hizo en algunos de los municipios mencionados, y en centenares de municipios por todo el país con mucho éxito, y es así como debe también materializarse en Tafí Viejo.

La radicación de un Parque Industrial es entonces importante, pero no suficiente para tentar a las empresas.

Tenemos que generar además un ecosistema emprendedor, favorable para que a las empresas taficeñas (y a las que vengan a radicarse) les vaya bien, como hacen incluso ya otros municipios tucumanos. 

Hay que mostrar el potencial de Tafí Viejo, visualizarlo.

La realización de Ferias empresarias en la zona, Exposiciones y misiones Comerciales, Jornadas de divulgación científica, Jornadas de Capacitación en nuevos empleos, Capacitación constante y dirigida en formulación de proyectos, y la creación de Polos Tecnológicos por rama industrial deben ser agenda cotidiana de la actividad que vincule al Estado municipal con las empresas.

El gobierno municipal, el sistema educativo, el sistema científico (de acuerdo al área será Estación Experimental, Conicet, Inta o Inti) forman parte esencial del engranaje de los polos tecnológicos, como identificadores y promotores de la demanda de empleo local. Así se está haciendo en Rafaela, Santa Fé, y también en Lules.

Promovemos la radicación de nuevas carreras universitarias con asiento en la ciudad de Tafí Viejo, tanto tecnicaturas como carreras de grado y posgrado vinculadas a la demanda de empleo local. La Universidad Nacional de Tucumán nos acompaña en este proyecto y queremos que también muy especialmente lo hagan las otras tres universidades naciones que están en la provincia. Tenemos que jerarquizar académicamente a la ciudad.

Con estas acciones organizadas a lo largo del año promovemos un ecosistema emprendedor que no sólo sirven para que vengan nuevas empresas y se fortalezcan las nuestras, sino para estimular a que emerjan de aquí, de Tafí Viejo, los nuevos emprendedores que dinamicen la economía.

Entre sus fortalezas Tafí Viejo puede exhibir además su larguísima tradición industrial que se inició a comienzos del siglo pasado con los Talleres Ferroviarios, y que migró sus talentos a la industria citrícola, transformándola en la industria de alimentos más eficiente y competitiva de la provincia, y que expandió sus fronteras agrícolas al pedemonte tucumano y al resto del norte de país.

Es aquí donde se gestó la revolución tecnológica del limón italiano y donde se concentra el mayor expertise.

Tucumán logró con los años consolidar la presencia de sus limones y la calidad de sus productos en todas las latitudes del globo y hoy controla el 50 por ciento del mercado mundial, y además, fija el precio de acuerdo a sus avatares.

La citricultura es una de las actividades económicas más potentes e innovadoras de la provincia, genera miles de empleos en Tafí Viejo y nació precisamente aquí. Merecidamente debe homenajearse con un Museo de la Citricultura que mente su historia, pioneros y realidad actual. Cafayate con su museo de la vid y el vino es un buen ejemplo de lo que puede hacerse y del círculo virtuoso que desencadenan emprendimientos de esa naturaleza.

Es tiempo de cambio

Además del atractivo turístico y sus efectos benéficos para la economía local, es un justo y necesario rescate histórico a la familias pioneras, muchas de ellas aún siguen marcando el rumbo de la actividad a través de sus hijos y nietos.

Así también debe ser puesto en valor el Museo Ferroviario. Transcurridos ya más de 100 años del inicio de la construcción de los talleres ferroviarios de Tafí Viejo, y habiendo atravesado los avatares tecnológicos y sociales del siglo pasado, un museo de alta calidad y prestigio es un necesario mojón turístico que ya tiene demanda en la provincia y el país.

En armonía con la idea, debe ser puesta en valor el resto de la infraestructura que nos legó la gesta ferroviaria, como la Villa Obrera, la Toma y el Viaducto El Saladillo, de idéntico valor histórico y turístico.

Entramos así en otra versión del trabajo industrial, el que se genera sin necesidad de chimeneas. En esta categoría desarrollamos tres especies: el Turismo, las Industrias Culturales y la vedete del momento, la Industria del Software.

Tafi Viejo, además del capital simbólico construido sobre su historia ferroviaria que interesa desde antaño al turista que visita Tucumán, está montado sobre el 70 por ciento de la Sierra de San Javier que maneja la Universidad Nacional de Tucumán, una reserva con bosques nativos de las Yungas que contienen en ese espacio privilegiado uno de los lugares de mayor biodiversidad del mundo.

Un territorio basto y desconocido por la mayoría de los taficeños, especialmente por los más chicos. Un plan de manejo del bosque que permita explorarlo con fines turísticos y pedagógicos, el desarrollo de un Jardín Botánico como el que la Universidad ya tiene en Horco Molle y un planetario, son ideas para hacer un uso adecuado y sustentable de la Reserva. La Hostería es un portal de entrada natural para un emprendimiento que sólo requiere rigor técnico en el desarrollo.

Hasta antes de los 80, los grupos de alpinistas taficeños y los boy scouts hacíamos la punta señalizando el monte e introduciéndonos en los primitivos planes de manejo de bosque, actividad que desapareció y que debe recuperarse.

Vivir de espaldas a esta extraordinaria fuente de conocimiento y de oportunidades es desconocer no sólo el legado biológico, sino también arqueológico que habita en la sierra. La cultura Candelaria ocupó por casi 1.000 años la ladera occidental del cerro, y a la historia de ese pueblo recién la comienzan a contar los arqueólogos tucumanos.

Una parte sustancial de la identidad de la ciudad y de su historia es el Camino del Perú, ruta conectora con el Alto Perú y luego con el Virreinato del Río de la Plata. Aquí, la orgullosa arteria mantuvo desde entonces su nombre, a diferencia de otros lugares del país donde fue tapada con números y nombres. Transitada por próceres y leyendas, el Camino Real al Alto Perú, es el eje sobre el que se urbanizó Tafí Viejo. Sin tenerlo así de despejado, en el norte de la provincia de Córdoba, el gobierno lo puso en valor: reconstruyó la traza histórica, restauró postas, construyó centros de interpretación y plazas secas. Hoy es un atractivo y concurrido circuito turístico.

Tafí Viejo mejoró la accesibilidad, dispone hoy de una amplia autopista que pone al público desde la Capital en sus calles en un santiamén, pero el destino sigue siendo el mismo. Es tiempo de cambio La administración de las ciudades más modernas están volcadas a promover la Acción Cultural, saben que es un poderoso imán para el turismo. La ciudad de Tafí Viejo goza de antaño de un merecido prestigio cultural, y en sus calles habitan artistas de todos los géneros que desparraman sus talentos por la provincia y el país sin agenda ni vidriera local.

Hay que gestionar ordenadamente la agenda cultural taficeña privilegiando los artistas locales en todos los géneros. Renovar y reeditar el Festival Nacional del Limón. En inexplicable controversia con las autoridades del Club Villa Mitre, el municipio abandonó ese emblema cultural. Por que sí, la movida cultural anual de folclore alternativo que se hace en Juventud Unida, muestra lo exitoso que pueden ser espectáculos culturales bien enfocados y ordenados.

Debemos también reeditar la Fiesta Nacional del Limón, con las mismas características de la que organizó el Ente de Turismo en la ciudad, con mayor participación taficeña. Este tipo de eventos promueve de manera natural el desarrollo de emprendimientos temáticos a partir del limón como materia prima: lemoncello, limonada, dulce de limón, limón en gajos, ralladura de cáscara, caramelos, helados, perfumes, desodorantes de ambiente, jabones, entre otros. Ferias, recitales y conciertos deben armonizar con el espacio público y un mejor nivel de servicio gastronómico.

Tafí Viejo debe estar a la altura de los servicios que hoy presta San Miguel de Tucumán y ser atento con los visitantes.

En las ciudades modernas los artesanos son artistas prestigiosos. Las artesanías también son bienes culturales. Tenemos que jerarquizarlos, matricularlos, capacitarlos, estimularlos.

El municipio puede también aportar con su gestión a generar nuevas formas de trabajo.

En los últimos años el conglomerado urbano del Gran San Miguel de Tucumán decidió despachar sin más trámite la basura domiciliaria a Overa Pozo, a unos 100 kilómetros de distancia. Allí la basura urbana metropolitana sin ninguna clasificación es enterrada siguiendo la técnica del relleno sanitario. 

Es tiempo de cambio

Al menos en lo que respecta a Tafí Viejo, aquí hay una oportunidad. Los municipios modernos desarrollan políticas activas para que la gente clasifique en origen la basura. Es un cambio cultural que lleva tiempo, pero que es necesario transitar desde ya. Por un necesario compromiso con el medio ambiente y por las oportunidades de trabajo que genera. Es tan sencillo como transformar basura en dinero.

En los negocios gastronómicos y domiciliarios se descartan miles de litros de aceite vegetal que en las ciudades modernas se transforma en biodiesel. Desde compostar domiciliariamente o en un biodigestor comunitario lo orgánico, hasta hurgar en la minería urbana de los desechos electrónicos (donde hacerse de un gramo de oro cuesta bastante menos que en la minería tradicional) la basura es un subproducto urbano, y hay que ponerlo en valor con técnicas de avanzada.

En nuestra ciudad la citrícola Cota construyó con la asistencia de la Sidetec y el Proimi un biodigestor anaeróbico por el que canaliza su efluente y que luego de pasar por un proceso de osmosis inversa entrega agua purísima. La actividad privada a la vanguardia.

La industria del software es la única actividad económica con pleno empleo, altos sueldos y demanda contante y creciente en Tucumán. En los últimos años se asentaron aquí los grandes jugadores del sector y secaron la plaza laboral. Los mismos empresarios están preocupados frente a esta realidad y buscan estrategias de formación para dar con los cuadros técnicos del sector de manera más rápida y de lugares que entiendan su problemática.

En Tafí Viejo no existe la Industria del Software.

Es tiempo de cambio

Hace unos años el municipio de Goya no tenía industria del software. El intendente promovió una tecnicatura para 40 egresados de las escuelas secundarias en las cuatro herramientas que más demanda el mercado informático, y hoy hay empresas tecnológicas en Goya. Ese camino ha comenzado a transitarse por aquí también. Tecnicaturas cortas, promoción de la actividad, incubadoras de empresas en las que municipio se asocie con fundaciones o empresas líderes (como se hace ya en el país en muchos municipios), mejor conectividad y la generación de espacios colectivos de trabajo e innovación crean el clima para que las empresas del sector, como ya lo hicieron en Yerba Buena, comiencen a florecer del lado norte de las yungas.

Talleres Ferroviarios, Centro Científico Tecnológico

Nuestra historia industrial es también ferroviaria, y nos precede con un prestigio que debemos rescatar. Con la Sidetec, el Conicet Tucumán, el Inti, el Belgrano Cargas y la Facultad de Exactas de la UNT venimos promoviendo la radicación de un laboratorio de metalmecánica del Conicet en el predio de los Talleres, el único en su serie en el Norte, y articular desde allí con un polo las herramientas científicas que ya tenemos instaladas en la provincia para atender la creciente demanda de conocimiento del sector metalmecánico.

La existencia y funcionamiento de los Talleres Ferroviarios depende de la política de transporte del gobierno nacional, que debe poner nuevamente a los ferrocarriles como herramienta de comunicación central en el desarrollo productivo y social del país. Es una necesaria compensación a las tremendas desigualdades que hay entre la periferia y el centro de nuestro país. Es una causa justa y un sueño colectivo al que no renunciamos.

Economía Social

En todo sistema económico no todos los emprendedores tienen el mismo desempeño, ni el mismo propósito. Hay quienes buscan maximizar ganancias y minimizar costos y hay quienes trabajan sólo bajo el concepto de "precio justo". Estos últimos vienen recibiendo en estos últimos 10 años del gobierno Nacional y Provincial un fuerte impulso legislativo y económico, y es lo que se denomina Economía Social.

El régimen de cooperativas, el monotributo social (con alícuota 0 para Ingresos Brutos en la provincia), la creación de Consorcios de Cooperación, la promoción de Microcréditos, la generación de Marcas Colectivas, el Programa de Trabajo Autogestionado para empresas recuperadas, los programas de Empleo Independiente y Entramados Productivos Locales, el Plan Provincial Productivo y Solidario, el Plan Nacional Manos a la Obra, la adecuación del régimen de contrataciones del Estado provincial para que el plan Más Cerca contrate con Cooperativas y un régimen especial de franquicias para nuevos emprendimientos conforman un plexo normativo muy sustancioso y poco aplicado en Tafí Viejo.

Es tiempo de cambio

La mirada de la Economía Social hace foco en el desarrollo local, en las actividades o sectores que por sus características especiales (productivas, de las personas involucradas o de su ubicación) no podrían desarrollarse por la economía estatal o privada. Es un espacio nuevo en términos de perfiles laborales, como también de consumidores. El espacio iniciático de comercio es la feria, y así como en la provincia tenemos la feria de la Navidad, la de Tejidos, la de Artesanos y la del Bicentenario, hay otros 14 municipios y comunas que tiene ferias financiadas por el Ministerio de Desarrollo Social.

El espíritu que inspira la propuesta es que el público que visita las ferias no sólo compra calidad a "precios justos", sino que también apoya una forma distinta de producir, comprometida con la cultura de los productores, su historia, saberes y valores.

La feria es un modelo de desarrollo de la economía tucumana antiquísima, y descripta en toda su geografía.

Artesanos, productores de alimentos, de licores y plantas medicinales, enseres y cueros, historias y antigüedades, calzado, gastronomía, productos culturales y hasta frutas y verduras pueden ser objeto de ferias permanentes que impulsen la actividad.

De muestra un botón.

Tafí Viejo cuenta en la actualidad con 1.400 huerteros monitoriados por el Inta, a los que les distribuye periódicamente las semillas y el paquete tecnológico orgánico. Estas huertas familiares son modelo en el país, aquí se capacitan los profesionales del Inta que transfieren la experiencia a otros países. Estos huerteros taficeños autogestionan sus propios alimentos y tienen excedentes que venden en ferias lejanas. En estos programas el Inta entrega además pollos con doble propósito, carne y huevo.

La experiencia es un capital extraordinario en un mundo en el que las ciudades más modernas comienzan a volcarse hacia lo natural, y lo orgánico gana la calle y se lleva los mejores precios.

Debemos expandir y visualizar estas experiencias con ferias y capacitaciones periódicas en todos los barrios de la ciudad, acompañado por la tutela técnica del Inta.

En nuestro país el 80 por ciento de las explotaciones agropecuarias son del sector que se denomina Agricultura Familiar, y que ocupan apenas el 15 por ciento del territorio.

Aquí en Tafí Viejo, los números son similares: fortalecer su entretejido de cadenas hortícolas, porcinas, avícolas, tamberas, de viveros ornamentales, frutales y forestales, ferias y jineteadas armonizados con desarrollos de turismo rural es prioritario, así como mejorar la infraestructura básica. En estos rubros, la subsecretaría de Agricultura familiar financió en la Provincia 5.600 proyectos en los últimos tres años. Ese tejido periurbano, es además en nuestro caso de un enorme valor histórico y cultural.

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